En ocasiones anteriores, hemos hecho mención acerca de que el olivo simboliza la paz, la longevidad y la estabilidad. Pero también las ramas de este milenario árbol son símbolo de abundancia, gloria y paz e, incluso, de una vida longeva y placentera.
Los olivos pueden vivir por un tiempo muy largo. Sus raíces suelen ser muy robustas y capaces regenerar un árbol, incluso si la anterior estructura de suelo es destruida. Además, mientras más viejo es el olivo, el tronco se vuelve más fuerte, grueso y nudoso.