El aceite de oliva, típico de una alimentación equilibrada, es ciertamente la grasa más usada de la dieta mediterránea, pero es conocido y usado por todas partes del mundo. Sin embargo, circulan muchas leyendas erróneas acerca de él, que vale la pena aclarar.
Falso. El aceite de oliva contiene más grasas que el aceite de semillas. En realidad, todos los aceites contienen la misma cantidad de grasa (99 por ciento) y aportan 9 kilocalorías por gramo. Por lo tanto, el aceite de oliva no hace engordar más que el aceite de semillas; al revés, ya que al ser más sabroso y viscoso, se puede usar en menor cantidad.