La dieta más saludable

31
Aug

Siendo la piedra fundamental de la dieta mediterránea, el aceite de oliva es delicioso y ofrece una gran variedad de beneficios para la salud. Pero esa botella no puede estar mucho tiempo en tu despensa ya que el aceite de oliva pierde su potencial nutricional. Expertos en el tema descubrieron que cuando se guarda el aceite por más de 6 meses los antioxidantes del mismo disminuyen un 40%. Por eso, si no usás demasiado aceite, comprá botellas más pequeñas. El aceite debería guardarse en lugares frescos y oscuros para prevenir la oxidación, la cual no sólo compromete el sabor sino también los beneficios nutricionales.

La dieta mediterránea ha sido recientemente destacada como una alternativa saludable entre otras dietas, ya que sugiere que tanto legumbres, frutas, vegetales e hidratos de carbono deberían ingerirse en grandes cantidades, mientras que los pescados y aves de dos a tres veces por semana y la carne roja sólo unas pocas veces al mes.

Sin embargo, el éxito de la dieta mediterránea depende de la frecuencia de consumo de aceite de oliva y ¿esto por qué?

Porque contiene vitamina E, un antioxidante natural.

Porque contiene altos niveles de grasas monoinsaturadas, las cuales evitan que aumenten los niveles de colesterol LDL (colesterol malo) en la sangre (relacionado con arterias tapadas y enfermedades cardíacas). La presencia de grasas monoinsaturadas en el cuerpo, además de reducir los niveles de colesterol malo, aumenta los de colesterol HDL (colesterol bueno).

Porque consumir una cantidad equivalente a una cucharada de aceite de oliva por día ayuda a regular el azúcar en la sangre (lo que combate la diabetes y la obesidad) y ayuda a las funciones metabólicas del aparato digestivo.

Cocinar con aceite de oliva es altamente recomendado, ya que mantiene sus propiedades incluso cuando es expuesto al calor. Este aceite no se oxida porque se lo considera un “aceite de alta temperatura” a diferencia de los aceites de semillas que contienen grandes cantidades de grasas poliinsaturadas y entonces se oxidan cuando son expuestos a altas temperaturas produciendo así sustancias tóxicas dañinas.
 
El aceite de oliva también tiene otros usos fuera de la cocina. Podés probarlo en tu cabello: especialmente para curar puntas quebradizas y nutrir el cuero cabelludo. Probalo en tu piel: la vitamina E es el humectador perfecto para las pieles secas. Probalo en una lámpara de aceite: los efectos terapéuticos del aceite quemándose son considerados espiritualmente atrayentes y estas lámparas son usadas en algunas iglesias hasta el día de hoy, el aroma es placentero e incluso se lo considera un sedante natural (para aquellos que tienen problemas para dormir).

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