La importancia del riego

1
Jun

En la mayoría de los olivares, el sistema de riego utilizado es por gravedad (tazas sobre el tronco de las plantas, melgas y surcos). En general, la eficiencia de riego en este sistema es baja (40%). El origen del agua es superficial, fundamentalmente de vertientes naturales, con un turnado de riego que puede variar de 30 a 45 días según zonas y época del año.

 

En las nuevas plantaciones, el sistema utilizado es de riego presurizado (goteo 90% y microaspersión y aspersión 10%). En este sistema la eficiencia es de alrededor del 90%. El origen del agua es subterráneo y la extracción es a través de bombas de pozo profundo (electrobombas) y bombas de eje. Las profundidades de explotación en los diferentes acuíferos varían según las distintas regiones.

 

Tanto uno como otro sistema de riego pueden utilizarse en todas las etapas del cultivo. El INTA recomienda el último sistema, por la eficiencia de aplicación y la mejor utilización por parte de la planta a lo largo de todo el ciclo.

 

El olivo es una especie mediterránea con una gran adaptación, tanto morfológica como fisiológica, para adaptarse a condiciones de extrema sequedad. Sin embargo, es claro que responde a las aportaciones de agua traduciéndose esto en más cantidad de aceitunas producidas, es decir que si bien está adaptado a la falta de agua, cuanto mayor cantidad le aportamos en tiempo y en forma se vuelve un árbol frutal altamente productivo.

 

Para poder programar el riego, sobre todo cuando no se tiene cantidades ilimitadas de agua, es necesario tener en cuenta la sensibilidad estacional que tiene el olivo al déficit de agua ya que no es igual en las distintas épocas del año.

 

La aplicación del riego se efectúa durante todo el año, siendo los períodos críticos la pre-floración y maduración de los frutos (endurecimiento del carozo), teniendo en cuenta que en este último estadio también se produce la formación de las yemas (flor y madera) y la diferenciación de las yemas florales. Durante el período otoño/invierno los riegos se reducen drásticamente con el objetivo de rusticar y endurecer a la planta para favorecer la resistencia a las posibles heladas.

 

Para calcular las demandas de riego se utiliza la metodología propuesta por FAO (FAO, siglas de Food and Agriculture Organization), que permite calcular la demanda en función de la Evapotranspiración Máxima Del Cultivo. Ésta nos dice la cantidad de agua que debe ser repuesta mediante el riego o la lluvia para satisfacer la demanda del cultivo y que no se reduzca el rendimiento.

Estube leyendo sobre el proyecto me parecio expectacular

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